Primer punto de inflexión de lo EXTático (III). Relación (I)
Cuando explico que muchos de estos conceptos tienen una realidad ontológica, no indago en el aspecto lingüistico de cada uno. Por ejemplo, me importa muy poco la semiología del concepto. Solo me interesa la estructura conceptual como definición y fundamento ontológico a partir del pensamiento de Aristóteles, que ya he explicado como una protosofía o una ciencia estructural de fundamentos arquitectónicos de los conceptos. Así, cualquier concepto que exista en filosofía parte de esa explicación de fundamentos, que Aristóteles desarrolla en el libro V de la Metafísica. Por eso, cada vez que yo afronto la explicación de un concepto, tengo que pasar por este momento, es decir, donde cada concepto adquiere su estructura en una arquitectónica conceptual. Elegir el libro V de la Metafísica es debido a que en él está contenido todos los conceptos necesarios para desarrollar cualquier filosofía, obteniendo una relación estructural en un continuo. Además la idea de contener esa reciprocidad primera del concepto de lo EXtático en base al pensamiento de Anximandro coincide con la explicación-implicación del concepto, lo intrínseco-extrínseco propio de la idea de fundamento del primer punto de inflexión. Así, a pesar de que no creo nunca que pueda explicar el salto que existe entre cada explicación conceptual o cada esbozo particular de este desarrollo metafísico, debido a la propia esencia de lo EXTático, ya que el salto en realidad es un fuera-de, inexplicable el porqué ocurre salvo aquella ley fundamental necesaria que explica Anaximandro en relación a la reciprocidad de los contrarios en el tiempo, sí que me permite construir una estructura conceptual arquitectónica de unión continua o de relación a partir de los pilares que equivalen a los fundamentos, Arxé, en los que se basa la metafísica conceptual aquitectónica de Aristóteles. Por eso, para que el concepto surja pegado y continuo se necesita una soldadura, un pegamento entre los materiales conceptuales y para elllo nada mejor que otro concepto, el de relación, que va a implicar a los dos partes que se unen entre sí para sustentar esa estructura conceptual, los recíprocos, en un modo de continuidad de la estancia, Ousía Efeces, que en realidad es el concepto de lo EXTático. Y ya sabemos que para Aristóteles es lo mismo fundamento que causa y por lo tnato cualquier fundamento es cuasa y sinónimo de otra fundamento y caua. Por eso la relación como fundamento es causa de la arquitectónica conceptual de lo EXTático. De aquí que explique lo que es la relación a nivel de fundamento Arxé para explicar su sinonimia con la causa, Aitión.
La relación
La relación para Aristóteles se puede comprender desde dos puntos de vista. El primero es lo que entiende el To on, lo que es, en particular cuando se refiere al Pros En, por relación a, como en la expresión de la metafísica así. Esta situación aparece cuando Aristóteles dice “lo que es se dice de muchas maneras pero en relación con , Pros En, algo único y a una única naturaleza Fisis y no por homonimia Oux Homonimos”[1]. Así lo que es, To on, ya lo estamos comprendiendo como algo determinado, como presencia del ser, como algo más consistente que lo abstracto del ser, entendido como To Einai. Por lo tanto, hay una relación de lo que es con su naturaleza, que es única. Parece que Aristóteles anuncia que la relación tiene una Fisis y que esa naturaleza única le pertenece a lo qu es. Más adelante dirá que esta naturaleza o Fisis es la Ousía, donde todas las determinaciones de lo que es apelarían a ella. A pesar de que lo que hay se expresa de muchas formas, siempre llama a un fundamento, Arxé, (un fundamento intrínseco de lo que hay, disposición decía Heidegger). Esta situación la explica Aristóteles, por ejemplo, cuando las cosas sanas se refieren a la salud por relación, Pros, a ella, siendo la salud fundamento o fundamento de las cosas sanas[2].
La sustancia para Aristóteles con respecto al To on era también Upokeimenon como sustrato material de la Ousía, que a la vez es Sinolon compuesto de materia, Hylé y forma, Morphé Eidos. Por otra parte, se halla la Ousía como To Ti Hn Einai, que la esencia de lo que hay, la definición, sin la cual lo que es no puede ser comprendido ni pensado, pero es sustancia. Ahora bien, cuando Aristóteles se refiere a lo que es dicho de muchas maneras y algo determinado, entiende la univocidad del Sinolon , que es, aparte de lo que comprende la naturaleza única del ente, la Fisis. Este término como ser único de lo que es habría que interpretarlo desde el punto de vista de Heidegger. Para Heidegger, la Fisis es el ser mismo, por lo cual lo que es llega a ser, ya que desde el fundamento Arxé a lo que es se le llamó Fisis [3]. Sobre la base de esta interpretación, a la totalidad de lo que es se le llamó Fisis: el ser como presencia única de toda la totalidad de lo que hay. Así, cuando se afirma que el ser se encuentra en relación con algo determinado, Pros En, en fundamento, Arxé, se habla de la univocidad de lo que es tanto en su definición como en su compuesto. Por otra parte, cuando se comenta la naturaleza única de lo que es, se apela a esa naturaleza en su totalidad de lo que hay, que es presencia del ser. Así, en Aristóteles puede haber una doble univocidad de lo que hay y del ser en su totalidad. Es precisamente por la relación Pros En que se entiende como ontológica por lo que se expresa esta situación, ya que lo que es algo determinado lo es por relación, Pros En, a su sustancia Ousía y a su naturaleza Fisis. Entonces, la naturaleza del ente Fisis es unívoca ya que lo enfatiza, Oux Homonimos, por lo que lo que es en sí mismo no contiene una naturaleza única que lo haga ontológicamente equívoco.
Ahora bien, esta interpretación quedaría escasa si Aristóteles no hubiera conferido a la relación algo más real. Es la exposición que realiza del Pros Ti como relación concebida de un modo más general. Cuando se hablaba del Pros En , la relación era por la sustancia y no por las cualidades. El Pros Ti aparece en el libro V de la Metafísica de Aristóteles. Para él, hay varias clases de relación, pero a nosotros nos interesa la relación por Energeia y Dinamis. Así, dice Aristóteles, que “lo que hace y lo que padece según la potencia activa y la pasiva, Dinamin Poitiken y Pathetiken, y los actos de las potencias, Energeias Tas Ton Dinameon, son relaciones”[4]. Continúa Aristóteles, para explicar esta situación diciendo que la relación que hay entre lo que puede calentar y ser calentado tiene lugar por la capacidad de actuar, Dinatai, y que lo que corta está en relación con lo cortado, por lo que actúa o por los que actúan, Energounta. Si comprendemos que la potencia y la actividad, como se dijo anteriormente, son movimiento, la relación de que habla Aristóteles también es movimiento, Kinesis. Es decir, que la potencia activa, la potencia pasiva, las actividades que se derivan de las potencias, los que actúan o actuantes, están en relación. Como ya se dijo anteriormente, la potencia Dinamis o posibilidad es equívoca es decir, tiene dos significados ya que puede ser en cuanto que tiene capacidad de actuar y actividad mientras es posible y por ello Energeia y también Kinesis. La Energeia y la Dinamis son Kinesis, es decir, movimiento, cuya relación entre ellas es la misma. Así, la relación Pros ti para Aristóteles es Kinesis.
En realidad la relación Pros en sus dos significados general y con respecto a lo que hay es el pegamento y la soldadura que necesito para armar el concepto de EXTático. Gracias a ella, el entramado está hecho, no solo para explicar la relación ontológica y real de los recíprocos a nivel intrínseco-extrínseco, como fundamento-causa o como continuidad en el tiempo. Gracias a ello puedo explicar la relación como la contigüidad conceptual que me proporciona para elaborar posteriormente el Yo pre-EXTático en el segundo punto de inflexión a partir del Yo era de Descartes. Pero antes voy a terminar el concepto de relación el próximo día, conla explicación de causa recíproca y el efeces como continuidad de la sustancia.
[1] Met. 1003 a 30-35.
[2] Met. 1003 b 30-35.
[3] Heidegger, op cit ,22.
[4] Met. 1021 a 15-20
La relación
La relación para Aristóteles se puede comprender desde dos puntos de vista. El primero es lo que entiende el To on, lo que es, en particular cuando se refiere al Pros En, por relación a, como en la expresión de la metafísica así. Esta situación aparece cuando Aristóteles dice “lo que es se dice de muchas maneras pero en relación con , Pros En, algo único y a una única naturaleza Fisis y no por homonimia Oux Homonimos”[1]. Así lo que es, To on, ya lo estamos comprendiendo como algo determinado, como presencia del ser, como algo más consistente que lo abstracto del ser, entendido como To Einai. Por lo tanto, hay una relación de lo que es con su naturaleza, que es única. Parece que Aristóteles anuncia que la relación tiene una Fisis y que esa naturaleza única le pertenece a lo qu es. Más adelante dirá que esta naturaleza o Fisis es la Ousía, donde todas las determinaciones de lo que es apelarían a ella. A pesar de que lo que hay se expresa de muchas formas, siempre llama a un fundamento, Arxé, (un fundamento intrínseco de lo que hay, disposición decía Heidegger). Esta situación la explica Aristóteles, por ejemplo, cuando las cosas sanas se refieren a la salud por relación, Pros, a ella, siendo la salud fundamento o fundamento de las cosas sanas[2].
La sustancia para Aristóteles con respecto al To on era también Upokeimenon como sustrato material de la Ousía, que a la vez es Sinolon compuesto de materia, Hylé y forma, Morphé Eidos. Por otra parte, se halla la Ousía como To Ti Hn Einai, que la esencia de lo que hay, la definición, sin la cual lo que es no puede ser comprendido ni pensado, pero es sustancia. Ahora bien, cuando Aristóteles se refiere a lo que es dicho de muchas maneras y algo determinado, entiende la univocidad del Sinolon , que es, aparte de lo que comprende la naturaleza única del ente, la Fisis. Este término como ser único de lo que es habría que interpretarlo desde el punto de vista de Heidegger. Para Heidegger, la Fisis es el ser mismo, por lo cual lo que es llega a ser, ya que desde el fundamento Arxé a lo que es se le llamó Fisis [3]. Sobre la base de esta interpretación, a la totalidad de lo que es se le llamó Fisis: el ser como presencia única de toda la totalidad de lo que hay. Así, cuando se afirma que el ser se encuentra en relación con algo determinado, Pros En, en fundamento, Arxé, se habla de la univocidad de lo que es tanto en su definición como en su compuesto. Por otra parte, cuando se comenta la naturaleza única de lo que es, se apela a esa naturaleza en su totalidad de lo que hay, que es presencia del ser. Así, en Aristóteles puede haber una doble univocidad de lo que hay y del ser en su totalidad. Es precisamente por la relación Pros En que se entiende como ontológica por lo que se expresa esta situación, ya que lo que es algo determinado lo es por relación, Pros En, a su sustancia Ousía y a su naturaleza Fisis. Entonces, la naturaleza del ente Fisis es unívoca ya que lo enfatiza, Oux Homonimos, por lo que lo que es en sí mismo no contiene una naturaleza única que lo haga ontológicamente equívoco.
Ahora bien, esta interpretación quedaría escasa si Aristóteles no hubiera conferido a la relación algo más real. Es la exposición que realiza del Pros Ti como relación concebida de un modo más general. Cuando se hablaba del Pros En , la relación era por la sustancia y no por las cualidades. El Pros Ti aparece en el libro V de la Metafísica de Aristóteles. Para él, hay varias clases de relación, pero a nosotros nos interesa la relación por Energeia y Dinamis. Así, dice Aristóteles, que “lo que hace y lo que padece según la potencia activa y la pasiva, Dinamin Poitiken y Pathetiken, y los actos de las potencias, Energeias Tas Ton Dinameon, son relaciones”[4]. Continúa Aristóteles, para explicar esta situación diciendo que la relación que hay entre lo que puede calentar y ser calentado tiene lugar por la capacidad de actuar, Dinatai, y que lo que corta está en relación con lo cortado, por lo que actúa o por los que actúan, Energounta. Si comprendemos que la potencia y la actividad, como se dijo anteriormente, son movimiento, la relación de que habla Aristóteles también es movimiento, Kinesis. Es decir, que la potencia activa, la potencia pasiva, las actividades que se derivan de las potencias, los que actúan o actuantes, están en relación. Como ya se dijo anteriormente, la potencia Dinamis o posibilidad es equívoca es decir, tiene dos significados ya que puede ser en cuanto que tiene capacidad de actuar y actividad mientras es posible y por ello Energeia y también Kinesis. La Energeia y la Dinamis son Kinesis, es decir, movimiento, cuya relación entre ellas es la misma. Así, la relación Pros ti para Aristóteles es Kinesis.
En realidad la relación Pros en sus dos significados general y con respecto a lo que hay es el pegamento y la soldadura que necesito para armar el concepto de EXTático. Gracias a ella, el entramado está hecho, no solo para explicar la relación ontológica y real de los recíprocos a nivel intrínseco-extrínseco, como fundamento-causa o como continuidad en el tiempo. Gracias a ello puedo explicar la relación como la contigüidad conceptual que me proporciona para elaborar posteriormente el Yo pre-EXTático en el segundo punto de inflexión a partir del Yo era de Descartes. Pero antes voy a terminar el concepto de relación el próximo día, conla explicación de causa recíproca y el efeces como continuidad de la sustancia.
[1] Met. 1003 a 30-35.
[2] Met. 1003 b 30-35.
[3] Heidegger, op cit ,22.
[4] Met. 1021 a 15-20