Esquizos, pliegue y el nacimiento del Yo propio
Esquizos, pliegue y el nacimiento del Yo propio 1. El yo propio como campo pre-ontológico de posibilidades En el punto de partida, el yo propio no está determinado ni formalizado. Se encuentra en un estado de indeterminación ontológica, que puede describirse como un fondo continuo, sin forma ni estructura, llamado ápeiron. Este estado no es carente de contenido, sino carente de diferenciación. Allí, lo que existe son posibilidades de individuación , potencialidades aún no actualizadas que no poseen identidad, límite ni conciencia. Estas posibilidades —a las que denominamos esquizos, que muchas de ellas no llegaremos a interpretar — no constituyen sujetos, sino tensiones proto-ontológicas. No son entidades, sino pre-formas, carentes de pliegue y por tanto carentes de sentido propio. No son patologías ni desviaciones, sino condiciones previas a cualquier afirmación de individualidad. 2. El esquizo como condición de posibilidad del Yo El esquizo representa una instancia previa ...