El concepto de sustancia en Espinosa en relación al Qeos aristotélico (III)
El concepto de Qeos como actividad pura y su relación con lo extático.
La idea del Qeos con respecto a la duración como aion la describe Aristóteles en Metafísica en el libro XII a partir de la explicación de las clases de sustancias. Explica Aristóteles que hay tres clases de sustancias dos veces en el mismo libro. Es decir, en la primera parte del libro describe por una parte la sustancia eterna y corruptible que es la sensible, por otra la eterna y por última la sustancia inmóvil. La sustancia sensible eterna por la materia y el eidos es cambiable a través del movimiento como dunamis o cambio o posibilidad de cambio en los contarrios. En realidad las sustancias físicas pertenecen al movimiento y la sustancia inmóvil en sí misma es un contrario del movimiento, el dilema está cómo solventa esta reciprocidad de lo eterno ya que uno y otro móvil e inmóvil es eterno. Si se comprende que lo extático es la unidad que modifica lo contrario es posible que podamos explicar la dicotomía a través del fuera-de de lo extáticamente propio. Mas adelante especifica Aristóteles que las sustancias son otra vez tres pero ya se refiere a lo físico. La materia, la naturaleza y la sustancia compuesta, que es la individual. Estas sustancias pertenecen a la física y son sujetas a movimiento. Hay otra sustancia que no está sujeta a ella porque su naturaleza es inmóvil. Es decir, todas las sustancias físicas están afectadas por el movimiento y por lo tanto son corruptibles. El sinónimo de Aristóteles que el movimiento es cambio y tiempo haría que todos los entes fueran perecederos si no hubiera una sustancia inmóvil y que siempre es, el aión. Se requiere que el movimiento que sea eterno así como el tiempo para que no sea el mismo Qeos un ente corruptible que también desaparezca así como el tiempo modificado. El problema del tiempo es que sin un antes y un después no habría sentido del cambio ni del movimiento. Pero es que la física nos enseña que solo el movimiento circular es continuo[1]. Se necesita un motor para darle una continuidad a este movimiento circular que en lugar de ser una potencia sea un acto necesario que sea una causa final. Este primer motor es el qeòç de Aristóteles.
Partiendo de la idea que el movimiento circular es eterno y continuo y que tiene que haber un acto y una sustancia que trasfiera ese movimiento circular, Aristóteles piensa que el Qeos es algo que trasfiera el movimiento sin moverse al primer cielo y que a la vez sea acto sustancia y aidios, que esté siempre. La analogía que usa para describir esta idea es la de lo deseable y lo inteligible. Es decir para el deseo lo bueno es lo apetecible y la tendencia, el esfuerzo dirá Fichte fragmentariamente, es ir hacia ese bien. En el caso de la intuición es movida por lo que sea inteligible[2]. Guthrie explica que en Aristóteles las causas de movimiento de un ser vivo como el deseo y el pensamiento implican cuatro factores. Estos son en primer lugar un motor inmóvil, un motor que se mueve como lo deseado, un instrumento corpóreo de movimiento y el objeto movido[3]. La pregunta que se hace Guthrie es qué es lo que considera Aristóteles como vida, ya que el deseo es de las cosas animadas pero, cómo se trasmite el movimiento a cosas inanimadas. La idea no está clara en Aristóteles, ya que en algún lugar menciona la posibilidad de que cuerpos inanimados tengan una especie de sustancia-alma según Guthrie[4]. Posiblemente el primer motor trasmitiría el movimiento a la primera esfera, pero la idea más interesante es que vincula una idea abstracta como el deseo como la base de un impulso cinético a todos los entes, por analogía, que se podría explicar más bien por la sinergia energeia-kinesis. Entonces la idea es averiguar hasta qué punto considera Aristóteles que la noción abstracta del deseo y de la intuición pueden ser vida en acto, bios energeia, lejos de la visión de sustancia compuesta y cerca de una naturaleza de sustancia que ni es materia ni forma sino intuición de la esencia definida eterna y continua como actividad energeia en base al deseo donde se junta el pliegue aristotélico uparxein,-to ti hn einai o lo que hay y la esencia. Por eso dice Aristóteles que el Qeos tiene vida y se halla en una vida nobilísima pues la actividad del vous es vida o lo que es lo mismo la vida del Qeos consiste en pensar[5]. El acto aristotélico es actividad continua, acción y movimiento[6]. Guthrie diferencia entre vida animada soma emfucon y la vida del qeòç que al no tener soma no es vida animada sino es la vida[7]. Digamos que este tipo de vida animada pertenece a las sustancias que son corruptibles y son afectadas por el movimiento. Ahora bien el Qeos es el viviente modelo, la vida perfecta, vida nobilísima y eterna, aidion ariston. Como sustancia es la misma que cualquier tipo de sustancia, pero como viviente es máxima duración máxima vida.
La idea de Aristóteles es que el Qeos es diferencia y separación con respecto al ente. No es un creador ni un organizador, es vida como energeia pura que atrae como un imán a todo tipo de vida. Como ya dijimos es entendimiento puro que se entiende a sí mismo. El Qeos aristotélico no comprende lo separado ni lo comparte. Solo se entiende así mismo ya que según Aristóteles cualquier cosa que sea entendida al margen del Qeos sería imperfecta porque él es el acto puro perfecto. No hay recíprocos. Desde este punto de vista el Qeos ni participa ni se entiende ni entiende las demás sustancias compuestas. Por esta razón lo entendido y la intelección es lo mismo en un acto inerte que se identifica a sí mismo. Si pensará en otra cosa que no fuera el Qeos habría potencia y movimiento pero esto no sucede con el Qeos aristotélico. La idea sugiere una actividad eterna pensante que se piensa como una acción actuante que no propone en sí misma nada para la sustancia natural y moviente pero sí como una causa final como límite o peras de la sustancia o el ser natural. El Qeos esta al margen de todo lo que existe, pero tiene la virtud de atraer a la vida, ya que según Aristóteles la virtud de la vida es decir el bien que aspira el zoo es ser como dios. Desde luego no es participativo ni imitativo sino que es la idea del deseo, orexis, lo que impulsa a lo viviente. Es lo que se decía sobre la causa final.
Ahora bien para Aristóteles todas las cosas las sustancias naturales están coordinadas de algún modo[8]. La tendencia de las cosas naturales es a ser disueltas. Esta coordinación es que el universo es extático. Todo tiende a ser compuesto y a disolverse en un proceso de movimiento, cambio y detención perenne en un tiempo dado. Este proceso de coordinación en una duración constante procede del Qeos. El límite inmanente de la sustancia tiende a su bien y este no es otro que un deseo, una tendencia o un proceso de actividad. La actividad es energeia y el acto puro es Qeos. Por eso para Aristóteles toda sustancia lleva consigo su peras y en ella su límite para conseguir la virtud, que es su máximo bien su máxima actividad. Por eso, el Qeos aristotélico como bien del acto puro es el límite a lo que tienden las cosas, un polo de atracción que como actividad pura es duración constante pero no tiempo, ya que el extático lo que es el tiempo del universo, del movimiento y del reposo. El Qeos aristotélico trascendente no es el ser del tiempo, sino actividad pura de un viviente abstracto, un verbo en infinitivo, que se identifica con la intuición y la duración eterna. Es sustancia igual que la de las demás sustancias, y por lo tanto tiene ser pero no es el ser aristotélico. Por eso siendo actividad pura y la actividad es compartida por la otras sustancias, de ahí la propuesta de la inmanencia y univocidad del ser en Aristóteles, donde el ser es inmanente, pero el Qeos de Aristóteles es trascendente y separado. No es creador de un orden sino que el orden se estableció así eternamente, la separación de lo extático como tiempo y la duración eterna.
La univocidad de Aristóteles o su inmanencia se comprende bajo el prisma de relación extática, es decir, de la modificación de lo que hay a través del tiempo en lo recíproco. Ahora bien, el la física de los entes se rige por el movimiento y por lo tanto en la sinergia extática de la actividad-movimiento o la energeia-kinesis. En el mundo físico no se entiende nada terminada porque como dice Aristóteles todas las sustancias compuestas tienden a ser disueltas, ya que es la realidad extática. La sustancia como materia es eterna, como eidos también como esencia, no así la compuesta en cuanto es corruptible. Por otra parte la sustancia inmóvil como Qeos es eterna, pero no pertenece a la física, aunque sí en cambio a la sinergia móvil-inmóvil pensada desde el mundo físico. Por una parte el Qeos es actividad pura o energeia y forma parte de la sinergia actividad-movimiento o acto-movimiento, que es un concepto extático, pero por otra en la metafísica es energeia o acto puro sin realidad extática. Y he aquí la trascendencia del Qeos que no puede ser pensada por la física ya que para ello su realidad tendría que ser extática es decir que diera lugar a una modificación de lo que existe en cuanto esencia o en el cronos, tiempo. Pero ello no es posible sino intuido dentro de la relación extática de la reciprocidad del contrario acto-movimiento. Por ello el mundo físico es inmanente y no puede ser pensado de diferente forma debido a esa realidad extática que hablamos continuamente. En cambio si que se puede establecer que el Qeos aristotélico puede ser pensando separado y trascendente en cuanto no tiene esa relación extática de reciprocidad reflexiva de la línea que recorre la unidad estructural de lo extático que en sí misma es inmanente.
Así no cabe duda que existe una separación entre el mundo sensible, que implica lo eterno también en cuanto las sustancias como la materia la forma o eidos la esencia son eternas y forman parte del movimiento y de su realidad extática que es la reciprocidad de lo modificado en el tiempo. A esto le pertenece la llamada inmanencia univocidad o más bien el uparcein, que es lo que existe dentro de ese movimiento eterno de la sustancia que cambia. Es un sinónimo o mejor una homonimia univocista de que todo lo que existe o hay es una unidad estructural extática, que es ese uno aristotélico del mundo físico. La trascendencia es la actividad pura de la intuición y por tanto, dentro de la propia actividad del extático, que no es pura pero en cambio en cierta forma, Pros Ev, se relaciona con la actividad pura del Qeos, puede intuir esa trascendencia que no comprenderla, porque esa es la labor propia del Qeos de comprenderse él mismo como Nous puro, pero no es la labor de los seres extáticos que su tarea es comprender el movimiento y el tiempo, y por tanto su cambio y modificación. Por ello la labor del ser extático en cuanto actividad compartida con el Qeos puro de actividad noemática es comprender la sinergia extática de la actividad-movimiento con respecto al tiempo dentro de lo que hay, es decir, lo que llaman lo inmanente o Uparcein.
Espinosa comprendió que era imposible pensar la trascendencia dentro de la inmanencia que supone la sustancia y por ello la obvió. Así a la inmanencia la llamó sustancia o naturaleza, convirtiendo a las tres clases de sustancia en una a través del movimiento, porque no puede existir sinergia en lo trascendente único. El próximo día la conclusión
[1] 1071 10-11
[2] 1072 a 25-30
[3] Guthrie 266
[4] Guthrie 267 nota 35
[5]"y en efecto pertenece a la vida pues la actividad del nous es vida”
[6] En realidad, el sentido más significativo de la energeia es kinesis. Esto quiere decir que hay una fuerte asociación entre la energeia y la kinesis o, entre actividad y movimiento, con un significado casi sinónimo. En un sentido, kínhsiç viene del verbo kineo, que significa mover. Kinesis es la acción activa de mover y la pasiva de ser movida, es decir, que tanto en acto como potencia se quiere expresar con kinesis el movimiento. Es la expresión de que tanto el agente como el paciente tienen que estar próximos para lo que estaba en potencia llegue a ser en acto. O la energeia a dinamis (Física. 255 b 35). Está claro que el movimiento es el paso de la dinamis a la energeia, que aparece más explícito en la Metafísica en 1020 b 19-22, donde surgen como sinónimos la energeia y la kinesis. Así dice "Lo que en el ente se mueve así como lo que es capaz de ser movido, lo que actúa u obra es bueno (útil) así como es cierto que lo opuesto es malo". También en 1050 b 29, cuando habla de los megáricos, el verbo energeien equivale a kineiqai, la pasiva de mover, ponerse en movimiento. Esta situación implica que el ser como energeia es kinesis, si se llega a comprender el contenido ontológico de ambos términos, o por lo menos como causa aition. Esto sería la kinesis de la actividad, energeia, del ser, to einai, o como principio de donde procede el movimiento, por lo que la actividad el ser sería el primer principio responsable del movimiento.
[7] Guthrie268 nota 37
[8]Met 1075 a 16 Usa Aristóteles el término Pros Ev para explicar esa relación de coordinación que existe entre todas las cosas.
La idea del Qeos con respecto a la duración como aion la describe Aristóteles en Metafísica en el libro XII a partir de la explicación de las clases de sustancias. Explica Aristóteles que hay tres clases de sustancias dos veces en el mismo libro. Es decir, en la primera parte del libro describe por una parte la sustancia eterna y corruptible que es la sensible, por otra la eterna y por última la sustancia inmóvil. La sustancia sensible eterna por la materia y el eidos es cambiable a través del movimiento como dunamis o cambio o posibilidad de cambio en los contarrios. En realidad las sustancias físicas pertenecen al movimiento y la sustancia inmóvil en sí misma es un contrario del movimiento, el dilema está cómo solventa esta reciprocidad de lo eterno ya que uno y otro móvil e inmóvil es eterno. Si se comprende que lo extático es la unidad que modifica lo contrario es posible que podamos explicar la dicotomía a través del fuera-de de lo extáticamente propio. Mas adelante especifica Aristóteles que las sustancias son otra vez tres pero ya se refiere a lo físico. La materia, la naturaleza y la sustancia compuesta, que es la individual. Estas sustancias pertenecen a la física y son sujetas a movimiento. Hay otra sustancia que no está sujeta a ella porque su naturaleza es inmóvil. Es decir, todas las sustancias físicas están afectadas por el movimiento y por lo tanto son corruptibles. El sinónimo de Aristóteles que el movimiento es cambio y tiempo haría que todos los entes fueran perecederos si no hubiera una sustancia inmóvil y que siempre es, el aión. Se requiere que el movimiento que sea eterno así como el tiempo para que no sea el mismo Qeos un ente corruptible que también desaparezca así como el tiempo modificado. El problema del tiempo es que sin un antes y un después no habría sentido del cambio ni del movimiento. Pero es que la física nos enseña que solo el movimiento circular es continuo[1]. Se necesita un motor para darle una continuidad a este movimiento circular que en lugar de ser una potencia sea un acto necesario que sea una causa final. Este primer motor es el qeòç de Aristóteles.
Partiendo de la idea que el movimiento circular es eterno y continuo y que tiene que haber un acto y una sustancia que trasfiera ese movimiento circular, Aristóteles piensa que el Qeos es algo que trasfiera el movimiento sin moverse al primer cielo y que a la vez sea acto sustancia y aidios, que esté siempre. La analogía que usa para describir esta idea es la de lo deseable y lo inteligible. Es decir para el deseo lo bueno es lo apetecible y la tendencia, el esfuerzo dirá Fichte fragmentariamente, es ir hacia ese bien. En el caso de la intuición es movida por lo que sea inteligible[2]. Guthrie explica que en Aristóteles las causas de movimiento de un ser vivo como el deseo y el pensamiento implican cuatro factores. Estos son en primer lugar un motor inmóvil, un motor que se mueve como lo deseado, un instrumento corpóreo de movimiento y el objeto movido[3]. La pregunta que se hace Guthrie es qué es lo que considera Aristóteles como vida, ya que el deseo es de las cosas animadas pero, cómo se trasmite el movimiento a cosas inanimadas. La idea no está clara en Aristóteles, ya que en algún lugar menciona la posibilidad de que cuerpos inanimados tengan una especie de sustancia-alma según Guthrie[4]. Posiblemente el primer motor trasmitiría el movimiento a la primera esfera, pero la idea más interesante es que vincula una idea abstracta como el deseo como la base de un impulso cinético a todos los entes, por analogía, que se podría explicar más bien por la sinergia energeia-kinesis. Entonces la idea es averiguar hasta qué punto considera Aristóteles que la noción abstracta del deseo y de la intuición pueden ser vida en acto, bios energeia, lejos de la visión de sustancia compuesta y cerca de una naturaleza de sustancia que ni es materia ni forma sino intuición de la esencia definida eterna y continua como actividad energeia en base al deseo donde se junta el pliegue aristotélico uparxein,-to ti hn einai o lo que hay y la esencia. Por eso dice Aristóteles que el Qeos tiene vida y se halla en una vida nobilísima pues la actividad del vous es vida o lo que es lo mismo la vida del Qeos consiste en pensar[5]. El acto aristotélico es actividad continua, acción y movimiento[6]. Guthrie diferencia entre vida animada soma emfucon y la vida del qeòç que al no tener soma no es vida animada sino es la vida[7]. Digamos que este tipo de vida animada pertenece a las sustancias que son corruptibles y son afectadas por el movimiento. Ahora bien el Qeos es el viviente modelo, la vida perfecta, vida nobilísima y eterna, aidion ariston. Como sustancia es la misma que cualquier tipo de sustancia, pero como viviente es máxima duración máxima vida.
La idea de Aristóteles es que el Qeos es diferencia y separación con respecto al ente. No es un creador ni un organizador, es vida como energeia pura que atrae como un imán a todo tipo de vida. Como ya dijimos es entendimiento puro que se entiende a sí mismo. El Qeos aristotélico no comprende lo separado ni lo comparte. Solo se entiende así mismo ya que según Aristóteles cualquier cosa que sea entendida al margen del Qeos sería imperfecta porque él es el acto puro perfecto. No hay recíprocos. Desde este punto de vista el Qeos ni participa ni se entiende ni entiende las demás sustancias compuestas. Por esta razón lo entendido y la intelección es lo mismo en un acto inerte que se identifica a sí mismo. Si pensará en otra cosa que no fuera el Qeos habría potencia y movimiento pero esto no sucede con el Qeos aristotélico. La idea sugiere una actividad eterna pensante que se piensa como una acción actuante que no propone en sí misma nada para la sustancia natural y moviente pero sí como una causa final como límite o peras de la sustancia o el ser natural. El Qeos esta al margen de todo lo que existe, pero tiene la virtud de atraer a la vida, ya que según Aristóteles la virtud de la vida es decir el bien que aspira el zoo es ser como dios. Desde luego no es participativo ni imitativo sino que es la idea del deseo, orexis, lo que impulsa a lo viviente. Es lo que se decía sobre la causa final.
Ahora bien para Aristóteles todas las cosas las sustancias naturales están coordinadas de algún modo[8]. La tendencia de las cosas naturales es a ser disueltas. Esta coordinación es que el universo es extático. Todo tiende a ser compuesto y a disolverse en un proceso de movimiento, cambio y detención perenne en un tiempo dado. Este proceso de coordinación en una duración constante procede del Qeos. El límite inmanente de la sustancia tiende a su bien y este no es otro que un deseo, una tendencia o un proceso de actividad. La actividad es energeia y el acto puro es Qeos. Por eso para Aristóteles toda sustancia lleva consigo su peras y en ella su límite para conseguir la virtud, que es su máximo bien su máxima actividad. Por eso, el Qeos aristotélico como bien del acto puro es el límite a lo que tienden las cosas, un polo de atracción que como actividad pura es duración constante pero no tiempo, ya que el extático lo que es el tiempo del universo, del movimiento y del reposo. El Qeos aristotélico trascendente no es el ser del tiempo, sino actividad pura de un viviente abstracto, un verbo en infinitivo, que se identifica con la intuición y la duración eterna. Es sustancia igual que la de las demás sustancias, y por lo tanto tiene ser pero no es el ser aristotélico. Por eso siendo actividad pura y la actividad es compartida por la otras sustancias, de ahí la propuesta de la inmanencia y univocidad del ser en Aristóteles, donde el ser es inmanente, pero el Qeos de Aristóteles es trascendente y separado. No es creador de un orden sino que el orden se estableció así eternamente, la separación de lo extático como tiempo y la duración eterna.
La univocidad de Aristóteles o su inmanencia se comprende bajo el prisma de relación extática, es decir, de la modificación de lo que hay a través del tiempo en lo recíproco. Ahora bien, el la física de los entes se rige por el movimiento y por lo tanto en la sinergia extática de la actividad-movimiento o la energeia-kinesis. En el mundo físico no se entiende nada terminada porque como dice Aristóteles todas las sustancias compuestas tienden a ser disueltas, ya que es la realidad extática. La sustancia como materia es eterna, como eidos también como esencia, no así la compuesta en cuanto es corruptible. Por otra parte la sustancia inmóvil como Qeos es eterna, pero no pertenece a la física, aunque sí en cambio a la sinergia móvil-inmóvil pensada desde el mundo físico. Por una parte el Qeos es actividad pura o energeia y forma parte de la sinergia actividad-movimiento o acto-movimiento, que es un concepto extático, pero por otra en la metafísica es energeia o acto puro sin realidad extática. Y he aquí la trascendencia del Qeos que no puede ser pensada por la física ya que para ello su realidad tendría que ser extática es decir que diera lugar a una modificación de lo que existe en cuanto esencia o en el cronos, tiempo. Pero ello no es posible sino intuido dentro de la relación extática de la reciprocidad del contrario acto-movimiento. Por ello el mundo físico es inmanente y no puede ser pensado de diferente forma debido a esa realidad extática que hablamos continuamente. En cambio si que se puede establecer que el Qeos aristotélico puede ser pensando separado y trascendente en cuanto no tiene esa relación extática de reciprocidad reflexiva de la línea que recorre la unidad estructural de lo extático que en sí misma es inmanente.
Así no cabe duda que existe una separación entre el mundo sensible, que implica lo eterno también en cuanto las sustancias como la materia la forma o eidos la esencia son eternas y forman parte del movimiento y de su realidad extática que es la reciprocidad de lo modificado en el tiempo. A esto le pertenece la llamada inmanencia univocidad o más bien el uparcein, que es lo que existe dentro de ese movimiento eterno de la sustancia que cambia. Es un sinónimo o mejor una homonimia univocista de que todo lo que existe o hay es una unidad estructural extática, que es ese uno aristotélico del mundo físico. La trascendencia es la actividad pura de la intuición y por tanto, dentro de la propia actividad del extático, que no es pura pero en cambio en cierta forma, Pros Ev, se relaciona con la actividad pura del Qeos, puede intuir esa trascendencia que no comprenderla, porque esa es la labor propia del Qeos de comprenderse él mismo como Nous puro, pero no es la labor de los seres extáticos que su tarea es comprender el movimiento y el tiempo, y por tanto su cambio y modificación. Por ello la labor del ser extático en cuanto actividad compartida con el Qeos puro de actividad noemática es comprender la sinergia extática de la actividad-movimiento con respecto al tiempo dentro de lo que hay, es decir, lo que llaman lo inmanente o Uparcein.
Espinosa comprendió que era imposible pensar la trascendencia dentro de la inmanencia que supone la sustancia y por ello la obvió. Así a la inmanencia la llamó sustancia o naturaleza, convirtiendo a las tres clases de sustancia en una a través del movimiento, porque no puede existir sinergia en lo trascendente único. El próximo día la conclusión
[1] 1071 10-11
[2] 1072 a 25-30
[3] Guthrie 266
[4] Guthrie 267 nota 35
[5]"y en efecto pertenece a la vida pues la actividad del nous es vida”
[6] En realidad, el sentido más significativo de la energeia es kinesis. Esto quiere decir que hay una fuerte asociación entre la energeia y la kinesis o, entre actividad y movimiento, con un significado casi sinónimo. En un sentido, kínhsiç viene del verbo kineo, que significa mover. Kinesis es la acción activa de mover y la pasiva de ser movida, es decir, que tanto en acto como potencia se quiere expresar con kinesis el movimiento. Es la expresión de que tanto el agente como el paciente tienen que estar próximos para lo que estaba en potencia llegue a ser en acto. O la energeia a dinamis (Física. 255 b 35). Está claro que el movimiento es el paso de la dinamis a la energeia, que aparece más explícito en la Metafísica en 1020 b 19-22, donde surgen como sinónimos la energeia y la kinesis. Así dice "Lo que en el ente se mueve así como lo que es capaz de ser movido, lo que actúa u obra es bueno (útil) así como es cierto que lo opuesto es malo". También en 1050 b 29, cuando habla de los megáricos, el verbo energeien equivale a kineiqai, la pasiva de mover, ponerse en movimiento. Esta situación implica que el ser como energeia es kinesis, si se llega a comprender el contenido ontológico de ambos términos, o por lo menos como causa aition. Esto sería la kinesis de la actividad, energeia, del ser, to einai, o como principio de donde procede el movimiento, por lo que la actividad el ser sería el primer principio responsable del movimiento.
[7] Guthrie268 nota 37
[8]Met 1075 a 16 Usa Aristóteles el término Pros Ev para explicar esa relación de coordinación que existe entre todas las cosas.