El concepto de orgón de W. Reich (I)

1-El orgón es un concepto filosófico

A partir de los constructos psicológicos freudianos, Reich cree descubrir el origen biofísico de uno de estos constructos que es la energía libidinal. Lo que Freud llama el ello Reich le asigna el nombre de energía orgónica cósmica. Ahora bien en el Análisis del carácter explica que si efectivamente hay una similitud con el ello freudiano e incluso con la entelequia aristotélica o el elan vital de Bergson, (por supuesto en la voluntad de Schopenhauer que se vincula como conceptor en base a su función de esa ecuación con el mismo resultado) en realidad, estos autores solo vislumbran la existencia del orgón[1]. Reich declara que el orgón es una energía visible, medible, aplicable de naturaleza cósmica. Pretende medirla y demostrar su existencia en experimentos como el XXX o el Onanur donde trabaja con materiales radioactivos. Según sus defensores en estos experimentos demostró que esta energía existe y se puede medir, un hecho que fue avalado por numerosos miembros de la comunidad científica de prestigio reconocido, siempre por datos de sus seguidores. Pero estos experimentos no fueron explicados por la física convencional, es decir, no se ha publicado ningún artículo en la comunidad científica que avalen estas investigaciones. Tampoco se ha realizado ningún estudio para refutar esta teoría[2], a pesar de que algunos de sus partidarios han intentado demostrar por medios convencionales la existencia de esta energía, pero aportando conclusiones fuera de la explicación científica por petición de principio.[3] La corriente tradicional de interpretación humesiana sobre la causalidad como mera regularidad observada se ha orientado a la explicación deductivo-nomológica en que ciertas "leyes" dan razón de los fenómenos, lo que significa que la esencia del conocimiento científico, por lo menos hasta la propuesta de Heisenberg, es que la dicotomía causa-efecto se explican a partir de leyes y proposiciones teórico experimentales, donde los hechos físicos están de acuerdo con los conceptos teóricos.

En la Filosofía de la Ciencia se trata de sistematizar conceptos donde se quiere explicar que los conceptos filosóficos contienen una implicación con las funciones científicas, que requieren ser medibles posteriormente a su identificación. De todas formas, la realidad ontológica de los conceptos filosóficos es similar a la de las funciones científicas, aunque trabajen en diferentes planos, como describe Deleuze. Dice Deleuze que la función científica es una desaceleración, una reducción de la velocidad, que coloca un límite en el caos. Por eso, en la ontología de Deleuze no se niega un estado actual de las cosas, referencial, proposicional, pero más propio de la ciencia y por supuesto es actual-real. En ese estado actual, la referencia a través de las funciones o functores de la ciencia es una consistencia material de formas, cuya expresión es la lentitud e introduce una consistencia diferente al concepto. Por eso, dice que la ciencia lo que pretende es constituir en el plano de referencia todos los límites posibles contra el caos[4].

Dice Deleuze que los conceptos filosóficos son creados para solucionar los problemas que se presentan. Reich creó el concepto de energía orgónica como solución a los problemas que aparecían con la técnica psicoanalítica basada en los constructos freudianos. El problema es que Reich se aferró en medir lo que pretendía convertir en una función científica, siendo en realidad un concepto filosófico. Según Deleuze el concepto filosófico es histórico ya que se nutre de fragmentos conceptuales parecidos, que en su momento solucionaban otros problemas. El mismo Reich aclara su deuda con el ello freudiano la entelequia aristotélica o el elan vital de Bergson. En principio Reich reconoció las limitaciones de los conceptos psicoanalíticos mientras desarrollaba su Análisis del carácter. Según la teoría psicoanalítica había un conflicto entre el mundo exterior y el instinto, con lo cual el proceso psíquico derivaba de una lucha entre la demanda instintiva de orden biológico y la frustración proveniente de lo social. Así, Reich consideró que esta lucha superaba las expectativas del estudio causal del psicoanálisis, ya que una parte se comprometía con el campo de la medicina y biología y otra con la sociología. En el psicoanálisis estos conceptos de lo psíquico y lo somático eran dos fracciones diferentes, cuya interacción eran la causa de las neurosis. Sobre esta base los psicoanalistas trataban las enfermedades neuróticas con la técnica psicoanalítica, haciendo percibir al enfermo a través del lenguaje el origen del síntoma a través de su significado, haciéndolo consciente. Pero el problema es que en la experiencia clínica el enfermo, aun percibiendo y comprendiendo el síntoma, descargaba solo una pequeña parte del síntoma o del impulso afectivo reprimido[5].

Reich consideró que la defensa sintomatológica del enfermo hacía obsoleta la técnica psicoanalítica y consideró un replanteamiento teórico de los constructos. La reelaboración de la teoría pasaba por la ampliación de las capacidades terapéuticas y esto comprometía la redefinición, no del ello sino del yo. Según Freud el instinto de muerte como opuesto al instinto sexual reemplazó la idea de una oposición entre ello y yo para ser dos formas de manifestarse el ello. De esta forma se mantenía la idea del yo instintivo y a la vez como parte de lo social, pero la base fisiológica del ello, según Reich, estaba solo al comienzo de lo que podía ser desarrollada. El mantenimiento del yo en su doble estructura y la somatización del ello instintivo, se desdobló en una psicologización de lo somático, según la crítica de Reich. Con esto se enfatizaba la dualización entre lo psíquico y lo somático en oposición a su propia teoría que consideraba una identidad funcional antitética de los impulsos psíquicos y somáticos[6]. Según Reich, toda la psicologización de lo somático derivaba a una explicación pseudo científica del influjo de lo inconsciente psicológico en el cuerpo. Por lo tanto, Reich replantea la idea de represión deseo inconsciente como causa de la neurosis, entendiendo que era una forma de encubrir procesos biológicos mucho más profundos[7].

2 -Reich y la Teoría psicoanalítica de Freud

Desde que Heidegger recupera la metafísica para el pensamiento filosófico, el espíritu positivista que la apartó e introdujo esa necesidad de explicación científica, como toda la filosofía de la ciencia, no es imprescindible la continua exigencia de demostración de los conceptos metafísicos o filosóficos. Con Deleuze estos conceptos tienen el mismo contenido ontólogico que las funciones científicas o las percepciones estéticas. Reich insiste en diferenciar los constructos psicoanalíticos como conceptos filosóficos debido a la actitud positivista que imperaba en la época, ya que estaba convencido que pisaban el terreno de la ciencia natural[8]. Por eso lo que Reich consideraba mas importante era si se podía formular el concepto de energía psíquica de Freud. En lugar de descubrir esta energía experimentalmente, consiguió que el concepto mismo hiciera una autorreferencia del modo en que vincula la idea psíquica con la excitación somática. Reich explica que la intensidad de una idea depende de la cantidad de excitación somática con la cual está vinculada[9]. De esta forma entendió que una idea con una cantidad de energía es capaz de aumentar la excitación sexual. Con esto llegó a la conclusión que la neurosis es una perturbación somática, esta es la diferencia con Freud, causada por una desviación de la excitación sexual inhibida, concluyendo que sin una inhibición psíquica la energía sexual no puede encontrarse mal dirigida[10].
A partir de este momento Reich empieza a formular su teoría del orgasmo, pero con base psicoanalítica. Este es el problema por el cual muchos psicólogos siguen interpretando a Reich bajo este punto de vista, pretendiendo continuar desde el punto de vista experimental su concepción del orgasmo. Así Reich creía que esa energía biológica, que según Freud era una energía sexual, no podía ser descargada por ningún individuo neurótico. Por lo tanto la capacidad para experimentar el fluir de la energía biológica sin ninguna inhibición era la capacidad orgásmica que tiene cada cuerpo para experimentar las contracciones involuntarias que se presentan en el orgasmo. Esta capacidad estaba inhibida por los individuos neuróticos, cuya defensa para evitar el miedo al placer era su propio carácter, su propio yo. Pero coincidía que su yo caracterológico eran las propias corrientes vegetativas, los impulsos propios que se desdoblaban y se dirigían contra los impulsos de placer para inhibirlos, por miedo a experimentar el orgasmo. El orgasmo para Reich no es un fenómeno psíquico sino un fenómeno que se produce solo por la reducción y eliminación de toda actividad psíquica a la función vegetativa básica[11]. Ya el problema no era el complejo de Edipo de la teoría psicoanalítica por que la etiología del conflicto padre—hijo era consecuencia de la economía sexual perturbada y no la causa. Entonces Reich redefinió el concepto de yo caracterológico para poder elaborar su teoría del orgasmo, en base a solucionar los problemas que presentaban la técnica psicoanalítica.

De esa manera si se comprendía la estructura del yo, se podía solucionar algunos de los problemas que presentaban la técnica. Originalmente se pensaba que el instinto yoico se relacionaba con el hambre al servicio de la autoconservación. Esto se contraponía a la sexualidad además de considerarse que el hambre partía más del ello que del yo. Así Reich retornó volvió a analizar el conflicto entre mundo exterior e instinto pero extrayendo otra conclusión teórica. La idea fundamental del nuevo concepto del yo deriva en la escisión del impulso instintivo, que es la energía sexual y más tarde el orgón, producida por la presión del mundo exterior. Esta disociación había sido descrita por Freud, con lo que había un impulso hacia el individuo mismo y otro hacia el mundo exterior. Ahora bien Reich constató en la práctica clínica que el carácter se derivaba del impulso unitario disociado que ejercía una defensa contra el mundo exterior. El yo caracterológico procedía entonces de los impulsos instintivos a los que Reich consideraba energía vegetativa u orgón. Así dice, “Los instintos del yo no son pues sino la totalidad de las demandas vegetativas, en su función de defensa”[12]. La novedad teórica era que la función psíquica no actúa por dos constructos teóricos separados como el ello y el yo o lo psíquico y lo somático sino que era una unidad funcional unitaria de estructura vegetativa. El carácter de lo reprimido en las neurosis y lo que reprime tenían la misma estructura energética.

Esta noción teórica del aparato psíquico tenia una consecuencia, que todo lo que era pensado por el yo partía pura y llanamente de la energía sexual o vegetativa que Reich definiría como orgón. El resultado intelectual de esta situación es la transformación de la idea de que la filosofía y la ética son ciencias del intelecto humano. La actividad intelectual de estas ciencias deriva de la energía vegetativa u orgón y en consecuencia son ciencias orgánicas. No están desvinculadas de la unidad funcional biofísica, en el sentido que les da Reich. Pero si se comprenden que estas parten de un concepto filosófico tan real como el concepto biomedible que quiere presentar Reich, en realidad lo que se construye es una ontología que se presenta en base a la energía orgónica. A pesar de esto Reich presenta la función intelectual filosófica como una defensa del yo caracterológico para evitar los hechos o agresiones del mundo exterior, ya que la función intelectual esta llena de afectividad. Hay que comprender que para Reich la afectividad como afectos y emociones son movimientos expresivos protoplasmáticos, asunto que se explicará adelante. La función intelectual según Reich puede aislar al yo del mundo exterior o acercarse a él, es decir, la base del pensamiento idealista en el primer caso o el pensamiento positivista y materialista en el otro.

[1] Análisis del carácter pág. 311.Esta relación que percibe Reich entre diferentes conceptos filosóficos apoyan una idea de conceptos como contrafuertes mas que conceptos perimetralmente cerrados. En un concepto filosófico existen muchos fragmentos conceptuales, pero su hermeticidad impide una relación incluso por contigüidad. Aquí se percibe mas que una contigüidad es un contrafuerte de apoyo entre una idea que en profundidad es la misma.
[2] What is orgone energy? Charles R. Kelley, Ph.D.Reprinted from The Creative Process ol. II Nos. 2&3 September 1962,with an introduction by the author July 1999 KELLEY/RADIX13715 SE 36th Street,Vancouver,WA98683-7770,USA
[3] Ultrastructural and light microscopy analysis of SAPA bions formation and growth in vitro by. Ignacio Ochoa P © 2001http://www.orgone.org/articles/ax2001igna01a.htm
[4] Deleuze es un pensador del movimiento y del cambio. De esa manera, habla de lentitud y aceleración para poder describir ese cambio constante, siempre en la base del ser. La lentitud limita el estado de cosas, haciendo que la forma contenga un límite y la materia se actualice por desaceleración. Así, Deleuze dice que el estado de cosas es una función en cuanto que se trata de una variable que depende de la relación de dos variables, las formas y los límites, bajo la relación de una tercera variable, la materia QCP, pág. 115
[5] AC. Pág. 39
[6] La función del orgasmo pág. 60
[7] FO pág. 62
[8] FO pág. 80
[9] FO pág 81
[10] FO pág.81
[11] AC pág 308
[12] AC pág. 316

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