El concepto de sustancia en Espinosa en relación al Qeos aristotélico (I)

Introducción

El problema que plantea la relación de la sustancia con el Qeos aristotélico es que los dos términos refieren a Dios. Si en Espinosa la sustancia es Dios o la naturaleza en Aristóteles es Energeia pura o Entelechia. Entonces interpretar o intentar relacionar estas dos nociones es verdaderamente difícil en cuanto que se necesita una liberación de prejuicios o una deconstrucción conceptual. La idea de Dios conlleva una carga teórica de trascendencia absoluta, donde la sustancia es creadora de sustancias que si bien por una parte son análogas a ellas, con el pensamiento de lo trascendental las mismas sustancias creadas acaban siendo absolutas en sí, por lo que explicaba Kant. Estas mismas sustancias se cierran en sí mismas incluso dentro del positivismo y en el concepto de cosa en la ciencia, para terminar por ser absolutas y trascendentales, separadas e imposibles de conocer. Esa es la gran contradicción de la ciencia, ya que si bien entienden una materia másica o extensa en lo particular y virtual o abstracta en cuanto pertenece al campo, y por lo tanto, con un sentido inmanente, las cosas son tratadas independientemente y separadas con la intención de ser medidas de un modo necesario y absoluto para que tengan realidad. A pesar de que se dude incluso de esta afirmación por la ciencia misma, la intención prosigue en la limitación referencial extensivo de la sustancia a la que se llama cosa. El problema es que la cosa en sí misma continúa siendo una idea empírica que a la que no se alcanza o una realidad trascendental, porque si bien se sospecha que es real, esta realidad es separada de su esencia cognoscible y empírica y por lo tanto es trascendental. En realidad es jugar con los conceptos de Kant que comprende claramente la dicotomía que se establece entre la contingencia y lo absoluto, lo condicionado y lo incondicionado. Por eso, el idealismo alemán no le quedaba más remedio que retornar al inmanentismo de Espinosa para concluir con la realidad absoluta del Yo, de la naturaleza o del Espíritu Absoluto.

Ahora bien, posiblemente Aristóteles concibió una solución más interesante en cuanto que salvaba la realidad absoluta con la relatividad de la contingencia. El estudio del Qeos aristotélico no es otro que la unidad estructural del extático extáticamente, es decir, la unidad de lo absoluto y de lo relativo dentro de la misma noción de lo extático. Si Espinosa planteaba una idea parecida en cuanto que lo absoluto contiene lo relativo de los modos finitos en la sustancia, no había opción para no comprender lo trascendental dentro de la definición de la sustancia. Kant casi recupera la noción de la reciprocidad de lo absoluto-relativo en una misma estructura, pero su crítica a la razón pura le privó de captar la idea aristotélica de lo extático, que todo es “extáticamente”. A esta unidad extática hay que añadir la idea del Pros Ti, Pros En y Tropos en cuanto que lo que se explica, comprende existe, se puede decir de varias maneras, Legomenon. Además, el concepto del Qeos en Aristóteles implica una actividad del Nous que es la vida en sí misma desde un punto de vista abstracto, separado pero a la vez participativo de la Energeia misma de lo que se da en el tiempo. esta idea del Se da aparece en Heidegger como una idea de reflexividad entre el ser y el tiempo, en la misma base de los conceptos de Energeia, actualitas, voluntad de poder, y nosotros añadimos el conatus o la potencia de Aristóteles, para comprender que si bien la sustancia de Espinosa es un monismo inmanente donde suprime la trascendencia del Qeos aristotélico, la sustancia en Aristóteles mas que una dualidad de trascendencia-inmanencia es una unidad extática en cuanto se piensa en relación Pros En con la Energeia, y una reciprocidad extática, lo extáticamente en cuanto o se dice, Legomenon, como actividad pura que atrae al movimiento, lo que modifica.

El concepto de sustancia en Espinosa. Definiciones y axiomas.

La definición de la sustancia en la ética aparece en la definición III de ética I, donde dice “Por sustancias entiendo aquello que es en sí y se concibe por sí, esto es aquello cuyo concepto, para formarse no precisa del concepto de otra cosa”. Es decir, para Espinosa la sustancia como concepto es única porque ella misma se define, lo que no quiere decir que el mismo Espinosa lo haga pero por la misma lógica del planteamiento único. Algo parecido intentará Fichte con el Yo absoluto a partir del principio de identidad como A=A, donde el pensamiento de lo idéntico solo puede formar lo que es en sí mismo idéntico sin la necesidad mediata de otro concepto y que el mismo Hegel alcanzará la misma conclusión a partir de lo finito en busca de lo absoluto del Espíritu. De ahí que el principio en sí de la sustancia se defina como absoluto.

En realidad este planteamiento de la sustancia absoluta también supone la necesidad de ella por sí misma. Espinosa no parte del argumento de la necesidad absoluta de la sustancia sino que su primera argumentación se basa en el de la causa sui y de la definición de finitud antes de explicar qué es una sustancia. En la definición 1 dice que “Por causa de sí entiendo aquello cuya esencia implica la existencia, o, lo que es lo mismo, aquello cuya naturaleza solo puede concebirse como existente”. La segunda definición todavía es mas interesante cuando dice “Se dice finita en su género aquella cosa por otra de su misma naturaleza. Por ejemplo se dice que es finito un cuerpo porque concebimos otro mayor. Pero un cuerpo no es limitado por un pensamiento, ni un pensamiento por un cuerpo”. En la primera definición la primera parte de la frase no está muy clara en cuanto dudamos del significado conceptual que proporciona Espinosa a la esencia y a la existencia. No así la segunda parte cuando explica que la causa de sí es aquella naturaleza que se concibe por existente. Entonces esto puede dar lugar a una cuantas interpretaciones, ya que la existencia puede ser lo único del ser en cuanto es una idea existente por ella misma, la idea o ideas como existentes obviando todo lo demás o la naturaleza-materia tal y como la conocemos, soslayando el mundo de las ideas o las ideas y las cosas como ellas mismas existentes. Cuando comprendemos esta diversificación de la naturaleza, la primera parte de la frase ya aparece más clara de contenido cuando diversifica la esencia de la existencia y podemos suponer una dicotomía, de la idea con respecto a la cosa que existe. Por lo tanto la naturaleza es causa en sí misma de la esencia, que especulamos que puede ser lo pensado por ella en cuanto es causa de ella misma. Asimismo la cosa que hay en cuanto existe por la naturaleza es causa de ella misma en cuanto existente. Esta primera definición es genética como han advertido muchos autores, lo cual nos lleva hacia atrás al pensamiento de Parménides en cuanto que el ser es ser por el mismo y más adelante al pensamiento de Fichte en su Yo es Yo que pondrá al No-Yo para determinar al Yo empírico y desarrollar toda la Doctrina de la Ciencia.

La idea es que el planteamiento en las tres primeras definiciones hace un planteamiento casi completo de lo que va exponer a continuación. Si la sustancias son por sí misma necesarias y únicas entonces plantea el por qué define esta idea. Tendrá que explicar si es una sola o varias conlleva este planteamiento de la sustancia. Está claro que si la sustancia no puede ser formada por otra cosa que no sea por sí misma va a ser muy difícil demostrar que sea a partir de otra sustancia. Aquí es una crítica directa al creacionismo en cuanto las otras sustancias que pueden ser análogas a la primera sustancia o que existan tres sustancias como en el caso de Descartes, la separación se ve difícil de sortear. A lo sumo se podrán definir de otra manera pero no como sustancias, ya que según la definición de Espinosa la sustancia es causa de sí misma y no es lo que sucede en el caso de Santo Tomas como sustancias análogas o en Descartes como sustancias en sí mismas pero no como causa sui. Este planteamiento en la noción de que todo lo que existe en la naturaleza son esencias pensadas o cosas existentes en sí, reconduce a Espinosa en que toda la sustancia que es causa de sí misma es causa a la vez de todo lo que existe tanto en esencia como en existencia. A la vez ya plantea una dicotomía de lo pensado con lo extenso, que dará lugar a la definición 4 “Por atributo entiendo aquello que el entendimiento percibe de una sustancia como constitutivo de la esencia de la misma”. Si nos atenemos a las definiciones anteriores nos daremos cuenta que en el planteamiento de Espinosa no se entrevé un idealismo exclusivo en el sentido de Fichte en cuanto el Yo=Yo es la propiedad lógica de una razón o entendimiento que conduce a la sustancia atributiva. A pesar de ser la sustancia causa de sí misma, Espinosa observa que la naturaleza o sustancia se concibe como lo existente. Si lo existente fuera solamente la idea hablaríamos de esencias, pero la esencia implica la existencia y la naturaleza todo lo existente que equivale a explicar lo finito de un cuerpo o lo finito de un pensamiento en cuanto nos atenemos a la definición 2. Por eso, plantea la necesidad de una cuarta definición, para aclarar que la sustancia necesita de atributos para explicarse ella misma y no de otras sustancias que no podría englobarse en otra sustancia ni ser sustancias separadas por la primera y tercera definición. En las otras definiciones ya se observa que hay dos atributos el pensamiento y el cuerpo, que en estos momentos lo entendemos por lo extenso, pero ya veremos que el concepto de cuerpo en Espinosa es mucho mas amplio. De todas formas esta idea de la causa sui es interesante compararla con la idea de la sustancia en Aristóteles, ya que él plantea cuatro clases de sustancia, como la materia la forma, lo compuesto desde el sustrato y la definición, pero que a pesar de ser por sí mismas no son la una sin la otra. En cambio la base donde se acercan las sustancias en Aristóteles es la sinergia Energeia-Kinesis, donde una da lugar a la otra sin separación. El problema se planteará cuando se defina a lo Qeos como sustancia del primer motor.

El problema es que Espinosa habla de percibir el entendimiento y alude implícitamente a una pertenencia a la esencia misma de la sustancia. Eso implica que algo o alguien que entiende intuitivamente o razonadamente percibe ese pensamiento es parte de esa sustancia y por lo tanto causa de sí misma. En principio no parece que el mismo pensamiento como sustancia sea lo que cause el todo sino más bien percibe formar parte de ese todo, la sustancia en cuanto a esencia que por tanto implicará la existencia como se decía por la definición 1. Más adelante se detallará la diferencia entre esencia y existencia en el pensamiento de Espinosa.

En la definición V dice que “Por modo entiendo las afecciones de una sustancia, o sea, aquello que es en otra cosa, por medio de la cual es también concebido”. En realidad aquí Espinosa alude a la segunda definición en cuanto que si la afección es por medio de otra cosa entonces implica que la afección o el modo es finito y por tanto limitado, pudiendo ser o pensamiento o cuerpo finito, que se limitan entre ellos mismos como afecciones pero no uno con respecto a otro como se refiere en la segunda definición. Parece que ya está planteando el consabido paralelismo o conexión entre las cosas o modos adecuadamente, pero no la Adecuatio entre un modo y otro de diferentes atributos sino mas bien entre ellos mismos. De todas formas todavía no ha planteado la pertenencia de los modos a los atributos, pero con las definiciones explicadas hasta ahora, la idea es que existan dos atributos que contengan todas las afecciones de la sustancia conectados entre sí adecuadamente y en paralelismo.
En la definición VI explica que “Por Dios entiendo un ser absolutamente infinito, esto es, una sustancia que consta de infinitos atributos, cada uno de los cuales expresa una esencia eterna e infinita” Deleuze dice en su libro sobre la expresión en Espinosa que esta es la definición mas importante de toda la Ética. Vamos a analizar el por qué de esta afirmación y comprender si ello es así bajo nuestro punto de vista, ya que nosotros pensamos que hay que investigar el significado de las definiciones antes que las proposiciones como derivación geométrica de la presentación espinosista. Es decir, pensar lo que supone la propia definición dentro de las primeras que presenta en su Ética. Deleuze en cambio basa la explicación de su punto de vista en las proposiciones derivadas de las definiciones antes de analizarlas en sí mismas con los conceptos que maneja Espinosa. Por ejemplo Deleuze considera que la importancia de esta definición está en el desarrollo explicativo de las proposiciones de la I a la XI para considerar concluyente la definición VI, cuando en realidad, ya ha definido a Dios como sustancia ilimitada de atributos ilimitados pleno de afecciones limitadas con una causa de sí difícilmente desmontable, a pesar de las consideraciones que pretenden encontrar alguna contradicción en esta definición. Dios es sustancia ilimitada, es decir no es un cuerpo ni es una extensión finita y por tanto no es afección. Estas pertenecen a la sustancia pero no son sustancias, pero forman parte de ella y como finito serán afecciones como pensamiento y cuerpo o cosa. Es decir todas estas afecciones finitas pertenecen a la sustancia pero no son sustancia en sí misma. Por otra parte la sustancia es lo existente y las afecciones son concebidas o percibidas por el entendimiento de la esencia de la sustancia. Estas esencias de la sustancia son los atributos constitutivos de la esencia misma, que en su definición 4 implica que son necesarios para conocer las afecciones o modos de la sustancia. Es decir, por los atributos el entendimiento percibe las afecciones o modos de la sustancia, que a la ser finitos porque se conciben por otra cosa, ya que no son sustancia y por lo tanto no son infinitos los modos en sí sino que son finitos, entonces pertenecen al cuerpo y al pensamiento, que en realidad son los atributos de la sustancia. Por lo tanto la esencia existente de la afección puede contener una naturaleza atributiva en cuanto que es percibida como percibida en otra cosa, que puede ser en pensamiento o algún cuerpo.

Así ya se ha establecido la relación entre los atributos los modos finitos y la sustancia que los contiene necesariamente. Pero ¿por qué necesariamente? Lo explica Espinosa con la siguiente definición. En la definición VII dice “Se llama libre aquella cosa que existe en virtud de la sola necesidad de su naturaleza y es determinada por sí sola a obrar; y necesaria, o mejor compelida, a la que es determinada por otra cosa que a existir y operar, de cierta y determinada manera.” Digamos que en la primera parte de la frase aduce a la definición III de la sustancia en cuanto que esta es en sí y no concibe otro concepto para formarlo. Eso indica que la sustancia se determina a ella misma y por tanto es libre y necesaria en cuanto es por sí. Lo mismo entonces ocurre con la definición I donde la causa de sí misma es la sustancia en este caso Dios, que es todo lo existente del cual es su esencia, ya que por la primera definición la esencia de la causa de sí implica la existencia, la naturaleza de lo existente. Ahora bien, ¿qué ocurre con el tiempo? Si la sustancia es necesaria y la esencia implica su existencia, esto quiere decir que debe de ser eterna. De ello habla en la definición VIII.

Así dice “Por eternidad entiendo la necesidad misma, como siguiéndose necesariamente de la sola definición de una cosa eterna” en la explicación posterior a esta definición explica que al ser una verdad eterna ni el tiempo ni la duración explican la verdad necesaria de la sustancia, lo cual está fuera del tiempo, es decir, extáticamente. La sustancia para Espinosa es extática en cuanto que el tiempo o la duración pertenecen a lo necesario sino a lo contingente, no a lo absoluto sino a lo relativo, es decir, al cambio. Ya sabemos por Aristóteles que esto es la estructura del extático en cuanto a salir de lo que está estable, en este caso la sustancia eterna, que se manifiesta extáticamente, Espinosa habla de expresión como diría Deleuze. Así es el momento de explicar lo que quiere decir Deleuze con el significado de expresión.

Entradas populares de este blog

El yo del nombre propio frente al Estado. Hacia una teoría política de la singularidad

Ontología del Poder y su relación con el Yo del Nombre Propio.

El concepto de mónada en Leibniz