La naturaleza de la psique en Platón

La palabra psque en el griego significa principio de vida de todo ser, con lo cual no estaba ligada con ningún sentido de inmortalidad. Así en Homero la imagen de la psique aparece como la de un espectro que prolonga las miserias de la vida humana en el Hades, como una subsistencia nada halagüeña. Ahora bien, esta imagen como proyección de la vida después de la muerte más bien recuerda una idea teológica de la existencia después de la muerte, sin expresar el verdadero sentido del alma griega.
Para Grube la primera característica que se debe de tener en cuenta es, que la potencia intelectual del alma pitagórica será la base para la doctrina platónica del psique y se debe tener presente para comprender las diferencias del alma cristiana y platónica[1].
Así, la primera definición de la psique es la que dirige la vida humana controlando el cuerpo y sus pasiones. Eso lo expresa Platón en el Cármides y en el Gorgias donde ya aparece el mito de la inmortalidad. En el Menón el mito de la inmortalidad se utiliza para explicar la teoría de la anamnesis en la que todo saber es recuerdo. En el Fedón se vuelve al tema de la inmortalidad y el recuerdo que es donde Sócrates quiere demostrar la inmortalidad de la psique. Junto con la inmortalidad del alma trata la teoría del recuerdo que la vincula a las ideas. Sócrates concibe que la psique propia del hombre es el vehículo para comprender las ideas puras y eternas. Los argumentos que en el Fedón apoyan la inmortalidad del alma son en primer lugar el renacer y el morir de la psique, según Grube[2]. Ahora bien, este renacer y morir si la psique es un principio de actividad de lo viviente mas bien sería un cambio de lo viejo por lo nuevo o incluso una génesis teleológica cuya tendencia es el bien absoluto, esta idea la expone Guthrie cuando expone la objeción de Cebes recapitulada por Sócrates como una necesidad de la explicación teleológica del alma[3].
Entonces la generación y destrucción en realidad lo que compone es una dicotomía entre la causa formal de las ideas y la causa final a la que tiende lo originario o generado. Es el sentido de causa aitia que da Platón a las Ideas. Estas contienen en sí mismas su causa formal y final. De este modo con respecto al alma se pregunta si esta es una idea o no en cuyo caso será principio y final del alma humana. Para Guthrie el alma no es una forma, ya que esta conoce y las formas no conocen porque en realidad son conocidas. Él piensa que para Platón el alma así como la vida es parte de la realidad, pero que no es una forma sino como si fuera una forma. Y es a través de su propia actividad a intelectual como entra en contacto con las formas[4]. En el Fedón habla del alma como una unidad de conocimiento de las formas, y a la vez es afín a las formas con lo que se supone que es inmortal. Es difícil en este momento desprenderse de un poso de compresión del alma cristiana sin suponer un alma etérea, sin cuerpo, como un halo vital. Pero la afinidad del alma a la forma supone comprender el concepto de inmortalidad, que en cierta forma lo hace afín al cuerpo, por el de ingenerado y eterno. Los argumentos a favor de la inmortalidad del alma son mas bien una diferenciación con lo mortal del cuerpo, para demostrar una escisión entre alma y cuerpo. Lo mortal no pertenece a la esfera del alma con lo cual es de otra naturaleza. Quiere decir que la naturaleza del alma pertenece a la esfera de las formas y tenemos que desarrollar un sentido más afín a estas que a cualquier naturaleza que signifique corporalidad. Este argumento se presenta en el uso del que hace de la palabra atanatos, inmortal, cuyo significado sería incorrecto ya que no puede existir un alma muerta, sino que hay un alma indestructible, anoletros[5].
Ahora bien, si hasta el momento el alma platónica es pura intelectualidad, en La República hace una especialización del alma en tres maneras específicas de comprometerse sea con relación a la intelectualidad pura, a la pasión o a los sentimientos. Y dependiendo de cómo sea la tarea específica dividirá igualmente al estado y a las diferentes clases de hombre. Esta exposición es un tópico en el pensamiento del alma platónica, ya que se habla de que en el mito del auriga de Fedro el hombre tiene ante sí el destino de ser la clase de hombre que quiere ser, dándole mucho valor al hombre individual y por lo tanto a su alma propia. Este concepto tiene que ser revisado y estudiado siempre con mucha expectativa, ya que cualquier forma de psicología que abandone el concepto de hombre como idea para conferirle un valor propio y distinto al hombre sentido como uno, podemos estar cambiando la estructura en la concepción del hombre griego, primero como responsable de su propio destino como concepto cristiano y luego filosófico en algo parecido a un yo pienso.
Este es el concepto de psique que adopta Sócrates según Havelok como espíritu pensante y sede de la responsabilidad moral. Havelok explica que el concepto ya aparece en Demócrito y Heráclito para continuar en Sócrates donde se afianza el descubrimiento[6]. Dice Havelok que con la psique aparecen los pronombres griegos, personales y reflexivos donde incluso llegan a oponer el ego con el cuerpo ya que este sería su morada. Para ello es necesario que el ego griego de Platón abandone al hombre homérico que según Havelok se identificaba con una tradición poética de situaciones y vivencias compartidas pero sin autonomía. El alejamiento y separación del hombre homérico para convertirse en un yuch’ autónoma surge según Havelok del rechazo a la cultura oral[7]. Para eso según Havelok el griego tenia que descubrir la actividad del pensamiento puro que es el que va a identificar con el psique. Entonces se supone que la novedad consiste en el siglo V ac el descubrimiento del intelecto. Todavía va mas allá cuando dice casi sin ningún tapujo que la revolución consistía en identificar un sujeto que está en relación a un objeto conocido por él. Concluye Havelok que Platón contaría la tradición Homérica para poder esbozar la diferencia de la personalidad autónoma con la tradición unitaria de la experiencia poética y de un conocimiento que puede ser pensado. Así fue la palabra escrita que se separa de la tradición oral grupal la que aleja a una unidad de ese grupo en una segunda reflexión a la hora de leer esa tradición la que según Havelok contendría una carga psíquica capaz de referenciarse como yo propio. Pero quizá es el método dialéctico con su carácter especulativo en el oyente lo que supondría la disolución con la identificación del relato poético al ser una reflexión especulativa propia del oyente, que daría lugar al yo que piensa en Aquiles y no el yo que se identifica en Aquiles.
Pero el problema de la psique no es un problema epistemológico sino ontológico. El enfoque que da Havelok es el de un sujeto de conocimiento que como substancia única propia es capaz de conocer un objeto y pensarlo, tener personalidad propia y ser responsable de sí mismo. Todos estos conceptos no son constituyentes del pensamiento griego. Havelok quiere demostrar que es el espíritu griego platónico donde aparece por primera vez el concepto de yo autónomo propio que, si en cierta forma se puede explicar para comprender una forma de escisión de composición de un concepto, nada tiene que ver con la comprensión del psique griega.
En cambio Ross se acerca en primer lugar a la aceptación de Guthrie sobre el alma cuando explica la afinidad de esta con las ideas[8]. Afirma que el alma es ser, identidad y diferencia cuando describe el alma del mundo en el Timeo, situación que explica Guthrie como lo mas debatido y difícil de todo el dialogo. En realidad el alma del mundo del Timeo es la del Fedón según Guthrie por la semejanza a las realidades eternas, que sería la entidad de la sustancia eterna de las ideas, y el estar compuesta y a la vez simple que es indivisible y divisible, inteligente y generada[9] Entonces, considerando la psique los elementos de ser, ousia, identidad, to auton fisis y diferencia, vamos a proseguir con la descripción de ella a través de estos elementos, que han sido descritos sobre todo por Heidegger.



[1] El pensamiento de Platón 191
[2] pag 198
[3] Guthrie 337
[4] ibid. 348
[5] Grube 201
[6] Havelok pag, 187
[7] 189
[8] Ross la teoria de las ideas 252
[9] 313 Guthrie Psique en el griego significa principio de vida de todo ser, con lo cual no estaba ligada con ningún sentido de inmortalidad. Así en Homero la imagen de la psique aparece como la de un espectro que prolonga las miserias de la vida humana en el Hades, como una subsistencia nada halagüeña. Ahora bien, esta imagen como proyección de la vida después de la muerte más bien recuerda una idea teológica de la existencia después de la muerte, sin expresar el verdadero sentido del alma griega.

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